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31 dic2011

Daisy Ad: tres versiones de un clásico

Daisy Ad (utilizo el nombre habitual en youtube; el original es Peace, Little Girl) ha pasado a la historia como el spot electoral más polémico jamás filmado. Incluso para muchos especialistas, Daisy Ad inauguró una nueva categoría de comunicación electoral: la campaña negativa (lo que es verdad pero sólo hasta cierto punto, algo sobre lo que volveré en otro post).

Su pase –¡una sola vez!: el 7 de septiembre de 1964– en uno de los intermedios publicitarios del programa NBC Monday Night at the Movies –aquel día se emitía la película de tema bíblico David y Betsabé (1951), dirigida por Henry King e interpretada por Gregory Peck y Susan Hayward– provocó tal conmoción y fue tal el número de protestas –entre otras, la del senador Everett Diksen afirmando que el spot violaba "cualquier código ético" o la de Dean Burch, presidente del Comité Nacional Republicano, para quien Daisy Ad era "un libelo contra el candidato republicano a la presidencia del país" diseñado con el único propósito "de despertar emociones básicas" (este último juicio es del todo correcto)–, que el Partido Demócrata y su candidato a la reelección presidencial, Lyndon B. Johnson, decidieron retirarlo de la campaña (quienes estén interesados en conocer con más profundidad los entresijos de Daisy Ad pueden saciar su curiosidad en la web de Conelrad).

Aquel día, casi 50 millones de espectadores estaban disfrutando de la película de la NBC y quienes no vieron el spot pronto se enteraron de su existencia a través de los informativos en radio y televisión y de las noticias en la prensa escrita. Que Daisy Ad únicamente se pasara una vez antes de ser inmediatamente retirado, no hizo otra cosa que aumentar el interés en torno a él. Para bien o para mal, los estrategas publicitarios de la campaña del presidente Johnson habían cumplido su objetivo, que no era otro que asociar en la mente de los electores la persona del candidato republicano, Barry Goldwater, al peligro de una guerra nuclear.

Todavía hoy es un lugar común entre muchos especialistas de la campaña electoral que enfrentó a Johnson y Goldwater considerar Daisy Ad como un factor decisivo en la victoria demócrata de 1964. A ello contribuyó no sólo las muchas cualidades de Daisy Ad –muy pocos spots electorales como éste han sabido manipular con tanta eficacia un “estado de opinión latente”– sino también los temores y dudas que despertaba en buena parte del electorado del país el “duro” candidato elegido por el Partido Republicano para competir con el sucesor del asesinado presidente John F. Kennedy.

Si bien es cierto que muchas de las opiniones de Barry Goldwater eran compartidas y apoyadas por buena parte de sus conciudadanos –cada vez más preocupados por el inexorable avance del comunismo en el mundo–, no lo es menos que en el interior de estas polémicas opiniones –como su defensa del uso de armamento nuclear de baja intensidad y radio limitado en operaciones militares tácticas– se escondida una potencial y letal amenaza para los intereses electorales del Partido republicano, que Daisy Ad no hizo sino sacar a la luz para mostrarla en toda su crudeza (y en la pupila de la inocente mirada de una angelical niña). Daisy Ad, pero también las circunstancias y una inesperada actriz en este drama electoral: la esposa de Barry Goldwater.

Poco más de un mes antes de la emisión del spot, el 2 de agosto de 1964, había tenido lugar el "incidente del golfo de Tonkin", en Vietnam, y sólo tres días después, el bombardeo de la flota naval norvietnamita y la destrucción de las instalaciones petrolíferas en Hon Gai, que marcaron el inicio de la intervención estadounidense en aquel remoto país asiático y una escalada imparable en la Guerra Fría. Para colmo, la esposa del candidato republicano reveló en una entrevista que su marido había tenido varios episodios de crisis nerviosas en su juventud. ¿Un desequilibrado en pleno aumento de la tensión entre los dos bloques y con el botón nuclear tan cerca de su nervioso dedo? Daisy Ad facilitó la respuesta a la opinión pública norteamericana.

Convertido en todo un clásico –primus entre pares de los spots electorales–, Peace, Little Girl ha sido una inagotable fuente de inspiración, sobre todo en su variante más apocalíptica (ni que decir tiene que todas versiones que conozco distan mucho de alcanzar la perfección del original). Del catálogo existente, he escogido tres ejemplos (uno de 2007 y dos de 2010).

El primero es un spot del partido verde australiano (The Greens) para las elecciones federales de 2007, que intenta demostrar en toda su crudeza las consecuencias de ignorar el cambio climático.

El segundo, de 2010, es un spot promovido por AmericanValuesNet en el marco de su campaña de concienciación a favor de la firma del Tratado de Reducción de Armas Atómicas, conocido como START III.

El último es un spot de las elecciones intermedias (2010) al Congreso de EEUU de Bill Cooper, candidato del Partido Republicano al 2º Distrito de Michigan. Aquí, el apocalipsis viene de la mano de la crisis financiera.

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26 dic2011

UPYD, el refugio desconocido

Un análisis critico del artículo"Suelos y Techos despues del 20 N" de Jose Ignacio Wert publicado en El Pais el día 23 de Diciembre

El nuevo ministro de Educación, Cultura y Deporte, José Ignacio Wert, reputado sociólogo, afirmaba en un artículo en El País el pasado día 23 que “la porosidad electoral entre la izquierda y la derecha ha aumentado significativamente en esta elección”, refiriéndose, como es lógico, a las elecciones generales del 20 de Noviembre.

El análisis del actual ministro me parece correcto pero coyuntural y basado en una premisa que considero errónea. Me explico. Coyuntural, porque como él mismo afirma en el artículo, la situación de crisis y, sobre todo, la percepción de los ciudadanos respecto a la pésima gestión de la crisis llevada a cabo por el Gobierno socialista, convertía en excepcional esta contienda electoral.

La premisa errónea, que es la que me ocupa, es considerar que el trasvase de voto producida entre el PSOE y UPYD, que Wert sitúa en 500.000 electores, se ha producido conscientemente hacia una opción de centro derecha.

En una muestra de Metroscopia de abril de 2011, los españoles se situaban ideológicamente en una escala de 0 a 10 en un 4,8, donde el 0 es la extrema izquierda y el 10 la extrema derecha. Es decir, en una posición centrada escorada a la izquierda levemente.

En este mismo estudio, los españoles situaban al PSOE en un 4,5; al PP en un 6,8 y a UPYD en un 5, mientras que los votantes del PSOE se auto situaban en un 4,2, los del PP en un 6 y los de UPYD en un 5.

Es decir, los votantes sitúan a UPYD en el mismísimo vértice del triangulo entre izquierda y derecha. Como bien dice Wert, “este fenómeno se comprueba de forma muy gráfica en Madrid, donde UPyD ha pasado de tener sus mejores resultados en distritos y municipios de fuerte hegemonía del PP a conseguirlos justamente en aquellos donde el PSOE es relativamente más fuerte”. Este mismo fenómeno es comprobable en otras grandes ciudades y núcleos urbanos como, por ejemplo, Sevilla.

Si en las elecciones europeas de 2009, UPYD ‘pescó’ fundamentalmente en distritos sevillanos tradicionalmente de centro derecha, como Nervión, en las elecciones generales de 2011 su voto en la ciudad ha sido mucho más homogéneo, siendo precisamente Los Remedios donde menor porcentaje de voto ha conseguido, con unos escasos 4,84%, mientras que en distritos como Norte (7,23%), Este (7,75 %) o Cerro (6,07 %) ha aumentado significativamente su presencia.

Pero que este posicionamiento ideológico y electoral se deba a que realmente los votantes identifican a UPYD como un partido a la derecha relativa del PSOE es la premisa que creo está en cuestión.

Desde mi punto de vista, UPYD hábilmente se ha posicionado como un partido outsider, opuesto al bipartidismo, diferente, un partido de cambio, que defiende tanto postulados propios del PSOE (socialdemocracia) como principios ideológicos del PP (centralismo, nacionalismo español) que le permite alcanzar a una amplia franja del electorado que reclama cambios estructurales y no meramente de siglas, un electorado extraordinariamente heterogéneo que se ubica fundamentalmente entre las capas urbanas jóvenes de clase media o que se autodefinen como clase media. De ahí que su electorado se distribuya territorialmente (siempre en núcleos urbanos), pero que probablemente no se distribuya tanto sociodemográficamente.

Estamos ante un partido ‘catch all’ stricto sensu, es decir, un partido no posicionado ideológicamente de manera clara, que no ha sido contrastado en su ejecutoria al no haber alcanzado ninguna cota de gobierno y que en tiempos de crisis aprovecha adecuadamente su oportunidad entre un electorado cansado del bipartidismo, sobre todo entre los jóvenes y las capas medias urbanas. Su líder, que además viene del PSOE, mantiene un discurso que aunque en algunas ocasiones podría situarse en la derecha, lo dulcifique con su propia imagen, así como la de otros rostros conocidos del partido. El reto de UPYD está en su consolidación, aunque todos los pasos que van dando van en esa dirección.

Sin embargo, un partido de estas características suele ser ‘refugio’ para votantes de uno y otro lado del espectro político en situaciones como la actual (aunque en la izquierda eso sucede de manera más acentuada que en la derecha, que mantiene un electorado más fiel), por lo que considero que la reflexión de Wert sobre la porosidad del votante de izquierda a la derecha es algo aventurada, ya que, como he intentado argumentar, UPYD no es un partido de centro como los clásicos partidos liberales europeos o la antigua UCD, sino más bien un partido no reconocido por el electorado ideológicamente, y por tanto, termina siendo un partido ‘refugio’.

Este partido ‘refugio’ es hoy día una verdadera amenaza para el PSOE de cara a las elecciones autonómicas, como probablemente en el futuro pueda serlo para el PP, aunque en menor medida por aquello de la fidelidad contrastada del votante de centro derecha.

Es difícil combatir un partido de estas características, y más en la situación actual, pero el PSOE no puede permitirse estratégicamente ignorar su existencia y lo que representa, dado el auge que está tomando en tradicionales caladeros territoriales y sociales del PSOE. Para ello, es necesario identificar socio demográficamente de manera clara al votante de UPYD, conocer cuáles son sus intereses y preocupaciones (no solo intuirlas) y, por último, elaborar un discurso y un proyecto que los vuelva a atraer. Mi duda es si queda tiempo para las próximas elecciones autonómicas. Aún así, el PSOE ha de empezar a recorrer este camino porque el mundo no termina en 2012, digan lo que digan los Mayas.

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19 dic2011

México 2012: arrancan las presidenciales

Ayer domingo comenzó oficialmente la campaña a las presidenciales de México. Las más reñidas y temperamentales de toda Latinoamérica; por lo menos, hasta la fecha. Baste recordar que en las anteriores, celebradas en julio de 2006, el Partido de Acción Nacional (PAN) y su candidato y actual presidente del país, Felipe Calderón, consiguieron una polémica y judicializada victoria por apenas un par de centenares de miles de votos. Todavía hoy, casi seis años después, el perdedor y por entonces líder de la coalición Por el Bien de Todos, José Manuel López Obrador (AMLO), se sigue autoproclamando "el presidente legítimo de México" (AMLO dejó para la posteridad su versión de los hechos en el película-documental Fraude México 2006, dirigida por Luis Mandoki).

Estratégica y formalmente, las presidenciales mexicanas también son las más "americanizadas" del subcontinente. Desde los tiempos de la presidencia panista de Vicente Fox (2000-2006), los asesores políticos vinculados al Partido Republicano de EEUU son un factor esencial y determinante en la estrategia electoral del PAN. A su creciente influencia se atribuyó, por ejemplo, el giro "negativo" en la campaña de 2006 –materializado en una serie de spots negativos ("campaña negra", en el argot político mexicano), que calificaban a AMLO de "peligro para México"– y que, a la postre, junto a otros errores "de bulto" de AMLO, permitió a Felipe Calderón remontar las encuestas y ganar por la mínima aquellas presidenciales.

También ayer, todos los partidos y coaliciones de ámbito nacional (PAN, PRI, PRD, Partido Verde y Nueva Alianza) dieron a conocer sus primeros spots electorales, cuyo número –nadie lo duda– será superior incluso al de las presidenciales de 2006, circunstancia que entonces hizo saltar todas las alarmas. Por el momento, ya corre en Twitter una cifra mareante para el consumo de este de tipo de propaganda política en nuestro país: más de 43 millones de spots hasta el próximo 27 de junio de 2012, a un ritmo de unos 225.000 cada día.

Como era previsible, y tras los estragos con que concluyeron las anteriores, el inicio mediático de estas presidenciales se ha ajustado al buen tono y cordura políticos. Sólo en los anuncios del PAN, inmersos en una suerte de primarias para decidir su candidato a la presidencia, que concluirán el 18 de febrero del próximo año, aparecen imágenes de políticos (de los tres concurrentes en el proceso: Josefina Vázquez Mota, Santiago Creel y Ernesto Cordero). En el resto de los spots, los ejes de la competencia electoral se fijan mediante el recurso a actores (por lo general, en escenas cotidianas) y diversas técnicas persuasivas (docudrama, sarcasmo…).

Spot PAN Precampaña 2012 - Barrer la casa

Spot PRD - Precampaña 2012

Spot PRI - Precampaña 2012

Spot 2 PRI - Precampaña 2012

Spot Nueva Alianza - Precampaña 2012

Spot 1 Partido Verde - Precampaña 2012

Spot 2 Partido Verde - Precampaña 2012

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6 dic2011

Evitar situaciones incómodas

Desgraciadamente a todo el mundo no le gusta la lectura y los políticos no tienen porqué ser una excepción. Es verdad que ningún manual de ciencia política establece que un líder ha de ser un ávido lector ni tampoco que la lectura y el liderazgo político vayan irremisiblemente unidos, pero sí es cierto que la preparación, la formación y la cultura que se le presupone a aquel que quiere liderar un colectivo está estrechamente ligado a la lectura como afición, e incluso como obligación.

Digo esto porque acabo de leer en el Mundo que el candidato presidencial del PRI Peña Nieto tuvo que soportar probablemente una de las situaciones más bochornosas de su vida, ante la pregunta de un periodista sobre los tres libros que habían marcado su vida, y  que no supo contestar. Si lo pensamos, las dudas nos podrían surgir a todos. La respuesta requiere meditación. No es una pregunta que te la hagan todos los días, ni tiene por tanto una respuesta automática. Puede ser incluso que no seas persona de recordar títulos y autores, que leas de manera desordenada o anarquica. Es decir, a priori se pueden buscar excusas tanto para el candidato como para sus asesores. Pero cuando ves el contexto, ya no caben las excusas.

Peña Nieto no es un cualquiera. Lidera las encuestas para ser el próximo Presidente de México con holgura, es el líder del Partido Revolucionario Institucional, la fuerza política más importante de México, pretende ofrecer una imagen de seriedad y de preparación para gobernar su país los próximos cinco años y lo más grave; la rueda de prensa se celebra en una visita del candidato a la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, quizás la feria del libro más importante del mundo en lengua hispana.

Es absolutamente imperdonable que ninguno de sus muchos asesores no prepararan esta pregunta con el candidato. Era previsible que se pudiera hacer y por tanto era fácil haberla preparado cuando además, sus asesores más cercanos deben saber que Peña Nieto quizás no es un asiduo a la Casa del Libro. Todo ello adobado con un discurso previo inmaculado sobre la necesidad de fomentar la cultura y la educación, discurso que es evidente sí se preparó a conciencia por sus colaboradores. ¿Por qué no la rueda de prensa?.

Las consecuencias de no preparar cada aparición pública del candidato en función de los escenarios a los que asiste pueden ser demoledoras. Las redes sociales y la oposición, como no podía ser de otra forma, han sido implacables con Peña Nieto. Un error tan infantil que puede costarle la presidencia de México.

Os dejo el video y el enlace a la noticia.

http://www.youtube.com/watch?v=C3NKGfoTACg

http://www.elmundo.es/america/2011/12/06/mexico/1323131781.html

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